El documento establece un escenario central un poco más modesto que el diseñado por el Gobierno en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), porque busca el mix energético más barato, y luego analiza otros cinco escenarios, variando el peso de los citados elementos de flexibilidad.

En este escenario, la energía eléctrica en 2050 costará 46,4 euros por MWh -51,7 dólares por MWh-, un 25% ciento más que sus propias estimaciones para 2030, de 37,3 euros por MWh, por una mayor necesidad de flexibilidad. En la actualidad el precio ronda los 48 euros por MWh.

BNEF advierte de que estos precios no tienen por qué garantizar el retorno de las inversiones de los agentes, sobre todo para la eólica y la solar, por su efecto depresor sobre el mercado marginalista, y que será necesario articular normativa para solucionar ese problema.

 

La demanda subirá un 19%

El escenario base asume un aumento del 19% de la demanda de electricidad entre 2019 y 2050, por la electrificación de la economía y, sobre todo, por el despliegue del vehículo eléctrico, que representa el 40% de la flota de automóviles a mitad de siglo y consume el 12% de la electricidad.

El escenario también asume que la mitad de los vehículos eléctricos se recarga en los momentos de precios eléctricos más bajos, durante el mediodía, cuando abunda la generación solar, y que proporciona un colchón de 16 TWh de demanda flexible.

La potencia total instalada subirá un 70% hasta 2050, desde los 108 GW actuales hasta los 181 GW. Casi todo este crecimiento le corresponde a la eólica y la solar -alcanzan 54 GW y 49 GW, respectivamente- y tiene lugar en dos fases: la mitad en los próximos 20 años, hasta 2040, y la otra mitad en la década siguiente, ya incorporando baterías de gran tamaño, que llegan a sumar 19 GW.

La energía nuclear desaparece en 2035 -coincide con la previsión del PNIEC-, la hidráulica de bombeo llega a los 7 GW, la interconexión con Francia se queda en 5 GW -BNEF cree que no hará alta más con mucha eólica y solar en ambos países- y la generación térmica convencional, incluida la cogeneración, se reduce desde los 38 GW actuales a 2 GW.

25 GW nuevos de gas

Sin embargo, a falta de aplicaciones de captura y confinamiento de CO2, el informe indica que habrá que construir nuevas centrales de gas con respuesta rápida -unos 25 GW-, que serán imprescindibles para cubrir las puntas de la demanda, algo que harán en dos de cada tres episodios de ese tipo.

No obstante, los análisis muestran que cuanta más generación con gas haya, y menos herramientas de flexibilidad disponga el sistema, más caro resultará: hasta un 6% en el peor de los casos en 2050.

En conjunto, la eólica y la solar producirán el 74% de la electricidad en 2050, lo que también aumentan sus vertidos de energía, desde el 4% de 2019 al 40% a mitad de siglo, razón por la que es básica la instalación de baterías. En todos los escenarios el mínimo de la generación libre de CO2 es del 90%.


FUENTE: El Economista